Como ya especificabamos en la página "Historia" dentro de la Sección "Palacio de Comunicaciones" del menú desplegable de la izquierda, y donde podeis encontrar asimismo la historia de la creación del Museo, las instalaciones del Museo Postal y Telegráfico fueron sacadas de su emplazamiento original en el Palacio de Comunicaciones de Madrid, y se han trasladado temporalmente a un edificio situado en la calle Tapia de Casariego 6, en Aravaca (Madrid) mientras finalizan las obras de rehabilitación del edificio de la calle Hermanos Álvarez Quintero, 2 en Madrid donde, al parecer, tendrá su ubicación definitiva.
Desde aqui animamos a todos nuestros asociados y simpatizantes a visitar sus salas, cuyas piezas, documentos, libros, grabados y cuadros, representan una historia viva de las comunicaciones en España a través de los siglos
El acceso puede realizarse tanto en trasporte privado tomando la N-VI, como en público. a través del autobús
161 (de color rojo) con salida desde el intercambiador de Moncloa,
dársena número 3.
Sala de Historia Postal
La
sala de historia postal muestra la evolución de las
comunicaciones Postales en España a través de sus
diferentes áreas expositivas
Sala de Uniformes de
Correos
Conozca la evolución de la indumentaria postal
de los siglos XIX y XX a través de los 15 uniformes que se
encuentran en esta sala.
Sala de Filatelia
Aprenda
el proceso de fabricación del sello, desde los diseños
que realizan los dibujantes, pasando por el trabajo de los grabadores
de la Fabrica Nacional, hasta llegar a las diferentes formas de
estampación.
Carteros Honorarios
El título de CARTERO HONORARIO es un título honorífico del cual gozan ,D. Antonio Mingote Barrachina, D. Mariano Pardo de Figueroa, D. Rafael Álvarez Sereix, D. Camilo José Cela Trulock, D. Ramón Carande y Thovar. Todos ellos por el hecho de haber dedicado sus obras y escritos a prestigiar a esta Entidad
Sala de Telegrafía del siglo XIX
Sala dedicada en exclusiva a la telegrafía óptica y eléctrica durante el siglo XIX.
Sala de Telegrafía del siglo XX
Compruebe a través de esta sala la evolución e impacto que supuso la telegrafía en el siglo XX tanto para el mundo de las comunicaciones como para el financiero.
Sala de Telefonía
Descubra una amplía colección de aparatos telefónicos y centralitas que abarcan el período desde 1882 a 1924.
La sala de historia postal ofrece una evolución de las comunicaciones postales en España a través de distintas áreas expositivas.
El área de admisión de la correspondencia se inicia cuando el remitente deposita la correspondencia en un buzón o en una oficina de Correos y se continúa con el pesaje de la misma, para determinar el franqueo. De gran valor histórico son cuarenta buzones procedentes de toda España. Entre los más significativos se encuentran: el buzón de cabeza de león, de mármol, que estuvo en la Real Casa de Postas desde 1877 a 1919, un buzón pilar de hierro de mediados del siglo XIX y distintos modelos de buzones columna desde los años cuarenta hasta la actualidad.
En cuanto a los pesacartas, se puede admirar una pieza de platillos de bronce con su juego de pesas procedente de Cañete la Real (Málaga) y diferentes modelos de pesacartas automáticos, así como balanzas para calcular la tarifa de la correspondencia de los años 80 y franqueadoras que llegaban a franquear 15.000 sobres a la hora.
Se exponen en este área una selección de los matasellos de distintas provincias españolas y los rodillos de máquinas canceladoras, con la fecha de la promulgación de la constitución española de 1978 y una muestra de maquinaria postal de canceladoras manuales y automáticas para el matasellado de la correspondencia.
A continuación se encuentra el área del transporte de la correspondencia. El correo a lo largo de la historia ha utilizado diferentes medios de transporte: la diligencia, la bicicleta, la motocicleta, el tren, el coche, el barco y el avión. Entre las piezas postales museísticas representativas de este área sobresalen: la maqueta de la diligencia Igualadina, en la que se distribuyó el correo entre Barcelona e Igualada desde 1828 hasta que se inauguró el tren de Barcelona a Zaragoza en 1865. Desde entonces la diligencia Igualadina terminó su trayecto en Martorell. Una bicicleta con placa de Correos para el reparto de la correspondencia de 1930.
En los centros de clasificación postal el equipamiento incluía mesas de clasificación, atadoras, casilleros, aros portasacas, etc. Todos estos elementos se recrean en la exposición.
Por último, con el área de la entrega de la correspondencia, se cierra el ciclo de la comunicación postal. La entrega al destinatario se realiza en mano, en los apartados de las oficinas de Correos o en los casilleros domiciliarios.
Como piezas curiosas se exhiben en esta sala una colección de cartas prefilatélicas anteriores a la aparición del sello y otra colección de cartas jeroglíficas en que la dirección del destinatario se expresa mediante jeroglíficos. Estas cartas fueron entregadas a sus destinatarios y circularon por correo durante los años 1940 a 1960. En la actualidad está prohibida esta modalidad. Una de ellas fue enviada por Daniel Vázquez Díaz, pintor de reconocido prestigio, cuya obra pictórica entronca con la figura de Cezanne y el movimiento cubista.
Sala de Historia postal
La colección de 15 uniformes de Correos marca la evolución
de la indumentaria postal de los siglos XIX y XX. El de ayudante
de postillón, destaca por su vistosidad y por incluir un
original modelo de cornamusa o trompa metálica. Asimismo, son
de reseñar el de cartero urbano de 1856, por ser el más
antiguo que se conserva de reparto, el uniforme de gala de jefe de
Administración de Correos de 1906, utilizado como uniforme de
representación para actos solemnes, el uniforme de ambulante
de 1976, de paño marrón, que se utilizó para
trabajar la correspondencia en los trenes postales, el uniforme de
clasificación y reparto de 1992 diseñado por Manuel
Piña y por último, pone fin a la colección el
uniforme de reparto actual masculino y femenino, de corte funcional,
con carro de reparto acorde a las necesidades de nuestro tiempo.
En la sala se exponen dos óleos relativos a los carteros,
el primero de gran formato de Calderón titulado Cartero
Urbano, en el que un cartero uniformado de la década
de los cincuenta va a proceder al reparto de la correspondencia; en
el segundo la pintora Elena Ciordia realiza una recreación
naïf de un grupo de carteros de los años 80.Llama la
atención, además, una bicicleta de 1930, con
placa de Correos, utilizada para el reparto de la correspondencia.
Sala de uniformes de Correos
En esta sala se expone una colección didáctica de filatelia, que va dirigida a aquellas personas que quieren iniciarse en el coleccionismo de sellos. La colección que sigue un orden cronológico comienza con la prefilatelia, continúa con los primeros sellos de España, y realiza una clasificación de los sellos en aéreos, urgentes, benéficos, bisectados, etc. Enumera también otros efectos postales, como son los aerogramas, las tarjetas postales, las etiquetas franqueadotas, las marcas de franquicia y recomienda una serie de normas que hay que seguir para montar y exponer una colección filatélica.
Las colecciones filatélicas, una de las mayores riquezas del Museo Postal y Telegráfico, están formadas por las primeras emisiones de todos los países, incluidos los desaparecidos al final de la época colonial. La colección de Manuel Cerecedas donada al museo en el año 1912 consta de 20.103 ejemplares, con un valor en catálogo de la época de 110.181 pesetas. Estos fondos, con los de Moreno Santos de Historia Postal del siglo XIX y la colección de cartas prefilatélicas y sellos clásicos de Mariano Pardo de Figueroa, constituyen una colección única.
Posteriormente se han ido completando las emisiones de todos los países, que se reciben a través de la Unión Postal Universal, organismo encargado del intercambio filatélico entre los más de doscientos países que emiten sellos.
La colección de España comprende, entre otros, diversos pliegos emitidos durante la República, emisiones como la del correo submarino, las de Legazpi y Sorolla y los pliegos firmados por Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I o por personalidades como Cela, Mingote y Mariscal, que son auténticas piezas de Museo.
La serie de 24 diseños originales con escenas de El Quijote, realizados por Antonio Mingote, así como los 48 diseños originales de Gallego y Rey dedicados a la Historia de España, todos ellos reproducidos en las emisiones de sellos de Correspondencia Epistolar Escolar, constituyen una magnífica y única colección de diseños. Las exposiciones temporales filatélicas que en este momento se pueden visitar son:
La colección formada por 25 pliegos de sellos firmados por Su Majestad el Rey sobre la Familia Real, la colección de sellos de España de temática social y la temática internacional titulada Los caballos en la Filatelia Mundial.
Paneles Sala filatelia
El nombramiento de Cartero Honorario es un título
honorífico que se concede a personas que, sin ser empleados de
Correos, han dedicado su obra y escritos a prestigiar esta Entidad.
El nombramiento conlleva el derecho de figurar en el escalafón
de Carteros y el uso de uniforme sin sueldo.
La principal prerrogativa consiste en que pueden enviar toda la
correspondencia sin tener que franquearla, estampando una marca
especial en la que consta el título.
Hasta el momento, solamente cinco personas han sido nombradas
Carteros Honorarios en la historia de Correos:
Mariano Pardo de Figueroa (1880)
D. Mariano Pardo de Figueroa, gaditano de Medina Sidonia, es una muestra del escritor culto del siglo XIX, documentado en diversas materias.
Tras ser investido Doctor en Madrid, se dedicó a viajar por Africa, Australia, Escocia y otros países, para retirarse a los treinta y cinco años de edad a su pueblo natal, del que no volvió a salir sino en 1889 para visitar la Exposición Internacional de París.
Allí desarrolló su labor literaria con un estilo fino y erudito y con una sátira elegante, cortés y alegre que le valió ser nombrado miembro de número de las Reales Academias de la Lengua y de la Historia. Se carteó con todos los españoles notables de su época. En su biblioteca figuraba una colección de sesenta tomos de cartas dirigidas a él desde 1854 hasta 1890.
De talento versátil, pródigo en rarezas, en fruslerías y en divertimentos, nació en torno a él, por quienes no le conocían, una leyenda de figura extraña y quijotesca. Leyenda que él mismo alimenta (en sus tarjetas hace imprimir un castillo almenado, que existe solamente en su imaginación y adopta el sobrenombre de Doctor Thebussem, anagrama de Embustes, con una Th germánica para aumentar la intriga y que define al personaje).
Dedica su obra literaria de manera especial al Correo. Se empeña en conseguir la mejora social y económica de sus empleados y el interés y el respeto hacia ellos por parte de los gobiernos de España. Publica estudios sobre los orígenes de los correos en el mundo, es el primero que emite en España una tarjeta postal particular, el primer escritor que trata temas filatélicos y fomenta la afición a coleccionar sellos.
Correos correspondió a su dedicación nombrándole Cartero Honorario de Madrid primero y Cartero Honorario de España y sus Indias más tarde, con derecho a uniforme y franquicia de la correspondencia.
Rafael Álvarez Sereix (1893)
Nacido en Madrid en 1855, D. Rafael Alvarez Sereix fue Jefe Superior de Administración civil, ingeniero de Montes, geodesta del Instituto Geográfico, miembro de la Real Academia Española, Presidente honorario de la Real Sociedad Geográfica de Madrid y Gobernador civil de Baleares.
Director y propietario de “Revista Contemporánea”, fue calificado por sus contemporáneos como “hombre de actividad fecunda, saber enciclopédico y talento privilegiado”.
En el año 1903 fue designado árbitro en la cuestión de límites entre Honduras y Nicaragua.
Como miembro de la Real Academia Española, redactó más de mil seiscientas papeletas para el Diccionario y defendió ardientemente esta obra y la Corporación frente a los ataques de Antonio Valbuena.
Fue un entusiasta defensor de los intereses y de los servicios de Correos. Destacó por sus escritos a los poderes públicos reclamando mejoras para los funcionarios. Gran figura de la política liberal, trabajó como consultor y organizador de rutas y servicios postales, siendo nombrado socio de honor número dos de la Academia Iberoamericana y Filipina de Historia Postal.
Nombrado Cartero Honorario en 1893, era de esta distinción de la que más orgullosos se mostraba, compartiéndola con don Mariano Pardo de Figueroa, el ilustre “Doctor Thebussem”. Visitó los servicios postales de diversas capitales españolas y en todas ellas era recibido con muestras de amistad y entusiasmo, recibiendo múltiples homenajes, obsequios y condecoraciones.
Camilo José Cela Trulock (1982)
D.
Camilo José Cela Trulock, premio Nobel de Literatura
de 1989, nació en Iria-Flavia (A Coruña) en 1916.
Desde el año 1982 ostenta también el título de
Cartero Honorario. Los méritos que le hicieron acreedor al
nombramiento son sus múltiples trabajos sobre Correos, de los
que una parte muy considerable está relacionada con la
geografía postal.
Entre las obras que guardan relación
estrecha con el Correo, la primera en orden cronológico es
Elogio del Correo, un bello ensayo que se complementa con una
Etimología de la palabra Correo.
Más abundantes
son sus libros de Viajes, en los que siempre aparecen pinceladas de
los Carteros de los pueblos y comarcas que recorre. Viaje a la
Alcarria, Del Miño al Bidasoa, Cuadernos del Guadarrama,
Avila y Judíos, Moros y Cristianos, son bellas lecciones de
geografía postal.
Pero su obra más importante
relacionada con el Correo es el Diccionario Geográfico
Popular de España, del que en 1998 se ha publicado el Tomo I,
con una introducción a la dictalogía tópica.
Iniciado en marzo de 1971, es una recopilación exhaustiva de
la geografía humana de los pueblos y tierras de España.
En la recogida de datos tuvieron una colaboración decisiva
todos los Carteros en servicio activo en aquellas fechas, ahora
compañeros de escalafón de don Camilo José
Cela.
El Diccionario Geográfico Popular de España,
diccionario de gentilicios, pseudogentilicios y dictados tópicos,
suplirá, una vez editada en toda su extensión, las
carencias de la lexicografía española en este campo y
estudia con rigor y seriedad las peculiaridades de todos los pueblos
y ciudades de España, incluso los de los rincones más
apartados. Su método científico es la Dictalogía
tópica, cuya primera cátedra fue creada por don Camilo
José Cela en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Palma de Mallorca.
Ramón Carande y Thovar (1984)
D. Ramón Carande y Thovar, nació en Palencia, en el año 1887 y pasó su infancia en Carrión de los Condes, época que recuerda con nostalgia en sus escritos, y en especial la llegada de la diligencia con el correo, -cuatro horas para cuarenta kilómetros de distancia desde la capital-, testimonio de un correo artesanal e íntimo.
Estudió en Madrid las carreras de Derecho y Económicas, contando entre sus profesores con hombres como Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo Azcárate, Aramburu y Ureña. Amplía estudios en Alemania y logra su cátedra en la Universidad de Murcia.
En 1927 permuta su cátedra murciana por la de Sevilla donde ocupa la de Economía Política y Hacienda Pública en la Facultad de Derecho. Allí inicia su brillante y fecunda labor investigadora pasando largas horas en el Archivo de Indias y en otras instituciones. En el año 1931 vive en Madrid, tras la proclamación de la república, y ocupa plaza en el Consejo de Estado. Mantiene amistad con los intelectuales de la época, Cossio, Marañon, Díaz Cañavate, y prosigue sus investigaciones.
Destituido de su cátedra por motivos políticos, dedicó todo su tiempo a preparar su obra capital en la historiografía española Carlos V y sus banqueros, un estudio de las relaciones económicas de la época y cuyas fuentes esenciales son las cartas del emperador. El primer volumen de los tres que componen la obra aparece en 1943.
Ramón Carande consideró siempre la correspondencia como fuente histórica de singularísimo valor, leyó miles de cartas sobre todo de Carlos V y de los mercaderes. Del valor histórico de la correspondencia en general y de la imperial en particular dejó constancia en su obra Carlos V: Viajes, cartas y deudas, incluido en la segunda serie de sus estudios sobre Historia de España.
Fue nombrado Cartero Honorario el 19 de julio de 1984. Dos años más tarde falleció en su finca de Almendral (Badajoz).
Antonio Mingote Barrachina (1998)
D. Antonio Mingote Barrachina nace en Sitges (Barcelona) en 1919. A los 27 años sus chistes ya se publican en la popular revista La codorniz. En 1948 edita su primera novela, Las palmeras de cartón, anunciada en la editorial Planeta como la mejor novela del año. Cinco años después empieza a publicar un chiste diario en “ABC”, colaboración que se viene manteniendo sin interrupciones hasta hoy.
Su gran trayectoria profesional ha sido objeto de numerosos reconocimientos, como la concesión en 1961 de la Cruz de Caballero de Isabel la Católica; la Medalla de Oro de Bellas Artes, el premio Larra en 1962, Ondas, en 1976; el Victor de la Serna en 1978, el Nacional de Periodismo, en 1980, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y otros muchos...
Desde 1967 Prensa Española S.A., presidida por Juan Ignacio Luca de Tena, otorga anualmente el premio “Mingote” al mejor trabajo de periodismo gráfico, galardón que ganaría el dibujante aquel mismo año y que hoy es uno de los más prestigiosos junto con el “Mariano de Cavia” y “Luca de Tena”.
Antonio Mingote Barrachina, académico de la Real Academia Española de la Lengua desde 1987, humorista excepcional, lleva vinculado desde hace más de cuarenta años al desarrollo de la idea a través de la imagen. El 17 de junio de 1998 ha sido nombrado Cartero Honorario por su aportación al proyecto de incorporación de la carta a los procesos curriculares en las diferentes materias que se enseñan en las escuelas con la creación de veinticuatro sellos diferentes, emitidos en dos pliegos, que recogen escenas del Quijote
En esta sala dedicada a la telegrafía óptica y
eléctrica durante el siglo XIX, se muestran, entre otras
piezas únicas, la maqueta de una torre de telegrafía
óptica del sistema francés Chappe, un heliógrafo
de campaña, unas botellas de Leyden y unas pilas de
laboratorio.
En la telegrafía eléctrica se presenta una muestra
de aparatos telegráficos de los sistemas Breguet y Morse.
Entre ellos, un receptor de dos agujas Foy y Breguet, un transmisor y
un receptor Breguet.
En cuanto a los morses, varios modelos de
manipuladores, acústicos, receptores de cinta y una estación
portátil morse, que está puesta en funcionamiento.
Cierra la sección un retrato al óleo de Samuel Morse
con su receptor al fondo.
Por lo que se refiere a los cables submarinos, el visitante podrá
admirar una maqueta del buque cablero español “Castillo
Olmedo” y un muestrario de secciones de cables submarinos.
La transmisión de señales tradicional, complementada por el descubrimiento del anteojo, dio origen, en 1794, a uno de los sistemas que cubrieron las necesidades de comunicación durante buena parte del siglo XIX: la Telegrafía óptica. La adopción por España de este medio de comunicación fue más tardía. Utilizando un sistema propio ideado por Agustín de Betancourt y el relojero suizo Breguet, las primeras líneas de telegrafía óptica se instalan en la década de 1830.
En la segunda mitad del siglo XVIII, y gracias a la electricidad estática suministrada por las botellas de Leyden, comenzaron a aparecer diversos prototipos de sistemas electrotelegráficos. Así, las ventajas de la electricidad aplicada al telégrafo desbancaron pronto a la telegrafía óptica. El telégrafo eléctrico de aguja se instala en las líneas férreas europeas y el procedimiento de transportar la información por medio de la electricidad está basado en los del telégrafo óptico de Chappe y su código.
Otro sistema, ideado por el francés Breguet, transmite en caracteres alfabéticos y consta de un transmisor y un receptor en los cuales la situación de los caracteres alfabéticos y numéricos presenta el mismo esquema. El gran volumen de tráfico de telegramas exige aumentar la velocidad de transmisión y disponer de más enlaces. Esta es la gran aportación del sistema Morse aunque recurriendo a la codificación de nuevo.
A partir de este momento se comienzan a crear redes nacionales, para más tarde unirlas entre sí y formar una gran red internacional que garantizara la comunicación a escala universal. Aun así, quedaba un obstáculo insalvado: el mar. Para salvarlo se inventaron los cables submarinos.
Sala telegrafía siglo XIX
En España, como en el resto de los países, la
telegrafía cambió el concepto de la relación
entre el espacio y el tiempo, al hacer posible la comunicación
entre lugares muy distantes de forma inmediata. El abaratamiento de
las tarifas telegráficas facilitó su utilización
por parte de las clases medias y populares para transmitir mensajes
de importancia de índole familiar y privado.
Una vez más, el incremento del tráfico hizo
necesarios nuevos aparatos y sistemas que agilizasen la transmisión
de mensaje, como sistemas duplex, sistemas distribuidores para
multiplexar en el tiempo, o los sistemas Wheatstone, Hugues, Creed,
Baudot, y sobre todo el teletipo y el télex que cubrirán
las necesidades de transmisión telegráfica durante el
siglo XX.
En la sala de Telegrafía del siglo XX, siguiendo un orden cronológico temático, se exponen: un transmisor receptor Hugues fabricado en los talleres de Telégrafos de Madrid, distintos aparatos del sistema Baudot de 1902 , una estación duplex Pérez Santano, invento español, fabricado en los talleres de Telégrafo y aparatos del sistema Wheatstone.
La exposición se completa con diferentes teletipos o teleimpresores, desde las primeras décadas del siglo XX a finales de los años 80, formados por un transmisor con teclado de máquina de escribir, que se acciona a distancia un receptor impresor. Están expuestos desde el primitivo teleimpresor Siemens, hasta los últimos modelos, como el Olivetti 530, que funcionó hasta los años 80.
En las postrimerías del siglo XIX tiene lugar la aparición del otro concepto que constituye la Telecomunicación: la radio, conocida entonces como telegrafía sin hilos o radiotelegrafía, mediante lenguaje codificado.
La transmisión de voz por este sistema, la radiodifusión, se convierte ya en el siglo XX, en un importante medio de información. Así, desde la radio de galena, pasando por los descubrimientos de la onda corta en 1925, de las microondas en los años 30 y de los radioenlaces digitales, se configura otro de los pilares de la Telecomunicación, el cual pese a todos los avances en este campo en las últimas décadas, se revela como insustituible.
Sala telegrafía siglo XX
La sala de Telefonía muestra una colección de aparatos telefónicos y centralitas que abarcan el período desde 1882 a 1924. Del modelo inventado por Alexander Graham Bell en 1876 se presenta un teléfono primitivo Bell, aparato de dos piezas de madera y receptor independiente.
El siguiente grupo de aparatos es el llamado de batería local , constituida por una pila seca y un interruptor para activar un timbre que avisase de la llamada, como el modelo Mix & Genest, teléfono de gabinete, que perteneció a la Reina María Cristina de Aubsburgo-Lorena o el teléfono de lujo Ericsson, procedente del despacho de Calvo Sotelo en el Ministerio de Hacienda.
En los modelos posteriores, llamados de magneto, la corriente eléctrica se accionaba mediante una manivela. Como ejemplos tenemos el teléfono de lujo marca Ericsson de llamada magnética.
Tras el invento de Hayes en 1892, las baterías locales son sustituidas por la batería central, la cual alimentaba a todos los aparatos asignados a ella. El teléfono mural con boquilla de transmisión y el aparato intercomunicador de fabricación española Tele-Ibérica, pertenecen a este sistema.
La función de conmutación entre abonados se hacía a través de las centralitas o cuadros conmutadores de líneas. En un principio estos cuadros estaban basados en el conmutador suizo utilizado en telegrafía, pero al aumentar el número de abonados se adoptaron los cuadros de jacks, con pares de clavijas de cordón que permitían aumentar el número de conexiones.
Finalmente, el automático sustituyó a este tipo de centrales y los aparatos telefónicos se vieron modificados con el invento de Strowger, al ser dotados de una rueda giratoria alfanumérica, que ponía en comunicación directamente a los abonados, eliminando la intervención de las operadoras y convirtiendo en privadas las conversaciones.
En la sala de Telefonía se exponen varias centralitas de modelo pupitre o de bateria local para treinta, cincuenta y doscientos abonados, que datan de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y proceden del Ministerio de Fomento, del Senado y de la Subdelegación Provincial de Comunicaciones de Almería.
La exposición se completa con dos centralitas telefónicas que formaron parte del equipamiento del Gabinete Telegráfico del Palacio de la Moncloa desde 1980 a 2001.
Sala de telefonía
Visitas guiadas
Si lo desea, puede realizar online su petición de hora.
Archivo Cartográfico y fotográfico
Descubra un fondo fotográfico con un total de hasta 10.000 piezas así como el archivo cartográfico donde se encuentran piezas nacionales e internacionales de auténtico valor histórico.
Archivo Histórico Documental
Consulte cualquier documento vinculado con la Historia del correo, el telégrafo o la filatelia.
Biblioteca
Lugar clave del Museo donde se encuentran publicaciones de ámbito histórico, telegráfico, radiotelegrafía, radiotelefonía y Filatelia.
Museos de la IATM
El Museo Postal y Telegráfico es miembro en pleno derecho de la Asociación Internacional de Museos de Transportes y Comunicaciones, asociación integrada en la UNESCO a través de la Asociación Internacional de Museos (ICOM).
Horario y datos de contacto
Horario de apertura al público
Museo:
Lunes a Viernes de 9h. a 14h. y de 16h. a 18h.
Biblioteca:
Lunes a Viernes de 9h. a 14h
Teléfono y fax:Atención al Cliente:
Tel.: 913 962 679 Fax: 917 401 436
Ceferino García Martínez nació en Sequeros (Salamanca) en 1921 y realizó estudios de Magisterio en la capital salmantina. Ingresó en el Cuerpo Técnico de Correos en 1941, siendo sus primeros destinos la Administración Principal de Cáceres, las estafetas de Coria, San Vicente de Alcántara, Baños de Montemayor y Béjar.
Fue en esta población, Béjar, donde ejerció también como profesor del Colegio Superior de Enseñanza Media impartiendo las asignaturas de Literatura Española, Francés e Interpretación de Textos de autores clásicos españoles y durante diez años, de 1954 a 1964 fue director de dicho centro.
Colaborador y corresponsal de numerosos diarios salmantinos, como El Adelanto y La Gaceta Regional y el vallisoletano El Norte de Castilla fue director de la revista semanal Béjar en Madrid durante diez años en donde escribía con el seudónimo “Garcimar”. En 1964 fue destinado a la Inspección General donde fue Secretario de Visitas, Subsinspector Central e Inspector Central.
En abril de 1966 fue nombrado Miembro de Número de la Academia Iberoamericana y Filipina de Historia Postal, donde realizó una gran labor de investigación y publicó numerosos artículos relacionados con la Historia del Correo en su Boletín. Por todo ello fue elegido en 1980 Vicepresidente de dicha Academia.
En 1974 fue distinguido con la concesión de la Encomienda de la Orden del Mérito Civil. Un año después se le otorgó la Medalla de plata conmemorativa de la Exposición Mundial del Sello “España 75” por su trabajo “Reportaje apasionado de las postas españolas y su entorno en los años precedentes a la implantación del primer sello de Correos”.
A finales de diciembre de 1975 fue nombrado Jefe de la Sección de Documentación y Publicaciones del Instituto de Estudios Postales y el 9 de octubre de 1980 cuando se inaugura el Museo Postal y de Telecomunicación se le nombra Director del mismo.
Fue impulsor del primer catálogo manual de piezas museográficas postales y telegráficas y de editar las publicaciones “Reseña Histórica de los Sellos de España” de Fernández Duro y de la “Bibliografía Filatélica y Postal. 1500-1980” de Nathan and Gahl.
Durante su dirección se inician, en colaboración con el Área de Relaciones Públicas de la Dirección General de Correos y Telecomunicación, actividades de difusión como las visitas guiadas diarias de los Centros Escolares y Asociaciones, así como un calendario de exposiciones temporales entre ellas:
“Exposición Filatélica Conmemorativa del 125 Aniversario del Nacimiento de de Baden Powell”, “Exposición Sigilográfica de Historia Postal”y “Las Telecomunicaciones en el Ámbito Internacional”.
Ceferino García Martínez cesó como Director del Museo Postal y de Telecomunicación en 1986 por jubilación.
Ireneo Tarilonte Díez nació
el 20 de octubre de 1940 en Santervás de la Vega (Palencia).
Estudió Magisterio en la Antigua Escuela Normal de Magisterio
de Palencia y aunque una de sus vocaciones fue la enseñanza,
su ingreso en Correos le apartó de la docencia. Su primer
destino en Correos, en 1961, fue Bilbao, aunque pronto solicitó
su traslado a Madrid, para realizar la carrera de Periodismo, que
finalizó, en 1963, compaginando estudios y trabajo.
Como periodista desarrolló una
gran labor en la Oficina de Información y Relaciones Públicas
de la Dirección General de Correos y Telégrafos, en el
Gabinete de Prensa, desde 1970 a 1976.
En 1971 le fue concedida la Cruz
Oficial de la Orden al Mérito Civil, galardón otorgado
por su valiosa colaboración ayudando a salvar vidas, aún
con múltiples heridas, en un accidente de tráfico, en
un viaje oficial, organizado por la Dirección General de
Correos y Telégrafos a Santiago de Compostela, patrono de
Telégrafos, al que acudían funcionarios de Correos y
Telégrafos de toda España.
Miembro del sindicato de CC.OO, desde sus inicios, en el área de Correos y Telégrafos y gran defensor de las libertades sindicales y de la democracia, en los años difíciles de la transición española. En los años 80 ocupó el puesto de Jefe de Sector del Servicio Postal de Chamartín y el de estudio y asesoramiento de la Sección de Coordinación y Tramitación de la Dirección General de Correos y Telégrafos.
Durante diez años impartió clases de Derecho y Legislación para el ingreso en los Cuerpos de Correos y Telégrafos, lo que le hizo ser muy conocido y querido entre los que ingresaron en dichos cuerpos.
Participó en la dirección y redacción de la revista Guía de Información Postal y Telegráfica. Fue redactor de la revista C y T de la Dirección General de Correos y Telégrafos en 1985, y miembro del Consejo de redacción y colaborador de la revista El Correo Postal y Telegráfico desde el número 0 en 1987 hasta 1996. Desde estas páginas escribió sobre Telegrafía, Filatelia, Exposiciones nacionales e internacionales, Congresos de Museos de Transportes y Comunicaciones; entrevistó a personajes de la actualidad y la cultura como Camilo José Cela, Cartero Honorario de España.
Fue nombrado Director del Museo Postal y Telegráfico en enero de 1987, cargo que ocupó hasta su fallecimiento en noviembre de 1997. Durante su dirección se ejecutaron obras de ampliación de las instalaciones de la Biblioteca del Museo Postal y Telegráfico y se adquirieron unos sistemas de archivo de libros, de diseño y tecnología moderna. Además se dotó a la Biblioteca de un equipo de gestión de Bibliotecas para su catalogación informática.
Se abrieron dos nuevas Salas en el
Museo. La primera, la Sala de Telegrafía que ofrecía un
recorrido de la Historia de la Telegrafía comenzando por la
Telegrafía óptica, pasando por los aparatos de
Telegrafía eléctrica y finalizando en los
teleimpresores. La segunda sala fue la de Audiovisuales, utilizada
para proyección de vídeos a los visitantes del Museo y
para pronunciar conferencias.
Secretario de ESPAMER desde 1987, había
formado parte de las Comisiones de trabajo de las grandes
exposiciones filatélicas nacionales, e internacionales desde
ESPAÑA-75.
Entre las exposiciones telegráficas
en las que participo el Museo destacan: EUROTELECOM -90. Exposición
Histórica de las Telecomunicaciones, Exposición de
Telegrafía Histórica en 1992, la exposición
Europa-América Comunicaciones, dentro del Congreso
Internacional de Comunicaciones de 1993, donde el Director del
Museo fue relator y coordinador de numerosas ponencias sobre la
Historia de las Comunicaciones. Entre todas ellas sobresale Morse
en el Museo Postal y Telegráfico en 1991, con motivo del
Bicentenario de Samuel Morse.
Con Ireneo Tarilonte, la dirección
del Museo se hizo cargo de las actividades didácticas, como
las visitas de Centros Escolares y Asociaciones, del montaje de
exposiciones en sus salas, de los ciclos de conferencias, es decir,
realizó una gran labor divulgativa de los fondos
museográficos.
En el ámbito internacional el
Museo Postal y Telegráfico se integró, en 1990, como
miembro de pleno derecho, en la Asociación Internacional de
Museos de Transportes y Comunicaciones, IATM y Tarilonte participó
en los Congresos de París 1993, Lisboa, 1994, Oslo 1995,
Berlín 1996. Para culminar la presencia en estos Congresos, El
Museo Postal y Telegráfico pide la organización del
Congreso Internacional y se le concede, para el año 1997 en
Madrid, junto con los Museos del Ferrocarril, Casa de la Moneda y
Telefónica. El Congreso fue un éxito organizativo, de
participación de ponentes de todo el mundo y para Ireneo
Tarilonte supuso el mayor de sus éxitos profesionales como
Director del Museo y el reconocimiento internacional de sus colegas.
Finalizado El Congreso, Ireneo
Tarilonte, fallece repentinamente, como consecuencia de un infarto de
miocardio.
Se le concede a título póstumo
la medalla de oro al Mérito Postal.
María
Victoria Crespo Gutiérrez, es madrileña, licenciada en
Filología Hispánica, en las Secciones de Literatura y
Lingüística por la Universidad Complutense de Madrid.
Realizó los cursos de Doctorado en la Universidad de Málaga
y presentó su Tesis de Licenciatura, dirigida por don Manuel
Alvar, titulada “Vocabulario postal” en la Universidad
Complutense de Madrid.
Ingresa
en Correos y Telégrafos en 1978 y ha desempeñado su
trabajo en el Museo Postal y Telegráfico desde su
inauguración en 1980 hasta 1986, como documentalista y
conservadora de las colecciones museográficas postales y
telegráficas.
En
1987 es nombrada Gestora Comercial y desempeñando dicho cargo
ha participado en la organización de exposiciones filatélicas
internacionales, tales como ESPAMER-87 (La Coruña) y
PHILEXFRANCE –89 (París), y en exposiciones históricas
de telecomunicaciones, EUROTELECOM-90 (Madrid) de la que fue además
documentalista del catálogo “Historia de las
Telecomunicaciones”.
Desde
1991 a 1993 ha trabajado en la Secretaría General de
Comunicaciones, en el área de Relaciones Exteriores
participando en proyectos como TELECOM-91 (Ginebra) en el montaje y
organización del Pabellón de España de las
empresas de Telecomunicación y en la Conferencia Mundial de
Radiocomunicaciones, CMR-92,
Celebrada
en Torremolinos, Málaga, en la Secretaría permanente de
la Delegación española.
Regresó
al Museo Postal y Telegráfico de Madrid, en 1993, para hacerse
cargo de la organización de la catalogación de las
colecciones, de las exposiciones del Museo y de su difusión.
Desde
finales de 1997 es Directora del Museo Postal y Telegráfico y
Miembro del Consejo Directivo de IATM, Asociación
Internacional de Museos de Transportes y Comunicaciones, integrada en
la UNESCO, siendo reelegida durante dos mandatos consecutivos por
los directores de 150 museos de todos los países miembros. Ha
trabajado en la Comisión del Reglamento de la Asociación
y en una nueva versión actualizada en español.
Entre
las numerosas exposiciones realizadas en el Museo, durante su
dirección destacan: “Las Comunicaciones y el ejército
en la paz” en febrero de 1998, “Ciento y … Postalicas a
Federico García Lorca” en noviembre de 1998; “Historia de
las Comunicaciones en junio de 2001” y “Cartografía
Hispanoamericana” en de junio 2004”.
Con motivo del “150 Aniversario del Telégrafo en España” el Museo Postal y Telegráfico y la Asociación de Amigos del Telégrafo de España, celebraron en 2005 una magna exposición, que permaneció abierta al público durante ocho meses, debido a la gran acogida por el público y los medios de comunicación. María Victoria Crespo fue asesora documental y publicó en el Libro Catálogo de dicha exposición el artículo titulado Museo Postal y Telegráfico. Historia y Origen de sus fondos (1865-2005).
En marzo-abril de 2006 la exposición “150 Años del Telégrafo en España” comenzó su itinerancia en Málaga, en el antiguo edificio de Correos y Telégrafos. La Asociación de Amigos del Telégrafo y el Museo se desplazaron a la ciudad malagueña para celebrar este acontecimiento con una gran exposición de aparatos telegráficos y fondos documentales, que se complementó con una exposición de fotografía, Imagen gráfica de la Telegrafía en el siglo XX. La Directora del Museo publicó en el libro Catálogo el artículo Antiguo Edificio de Correos y Telégrafos de Málaga (1925-1986).
La Asociación de Amigos del Telégrafo y el Museo Postal y Telegráfico han seguido colaborando en las exposiciones “Más de 150 Años del Telégrafo en España” que tuvo lugar en noviembre de 2006 en Zafra, en abril de 2007 en León y en abril de 2008 en Cartagena.
María Victoria Crespo, en el campo de la Filatelia ha desarrollado, desde 1998, con la Federación Española de Sociedades Filatélicas, un programa de exposiciones temporales de filatelia de las especialidades de Filatelia Tradicional y Filatelia Temática, en el que coleccionistas de élite de toda España, han expuesto sus colecciones. Continuado además con los ciclos de conferencias de la Sociedad Filatélica de Madrid.
Es en la actualidad, titular de la Secretaría Permanente de ESPAMER, organización internacional de filatelia que agrupa a todos los países de habla hispana y portuguesa.
La
Directora del Museo ha participado en Congresos Internacionales de
Museología: IATM Madrid 1997, en el que formó parte del
Comité Organizador; IATM Paris 1998, IATM Copenhague 2000 y
en las Asambleas Generales de ICOM (Consejo Internacional de Museos)
de Barcelona 2000 e ICOM-CE 2004 que tuvo lugar en el Salón de
Actos del Museo Postal y Telegráfico.
En los Congresos de Caminería Hispánica ha presentando
varias ponencias: “Los empleados de la Renta de Correos en el siglo
XVIII” en 1996 y “Vocabulario postal en relación con los
itinerarios del siglo XVIII” en 2004.
En
cuanto a colaboraciones literarias y de investigación, ha
participado en la redacción de fichas del “Catálogo
de Antigüedades de los siglos XVI a XX” de la Real Academia de
la Historia de 2005 y es autora de “Pinceladas biográficas”,
prólogo publicado en el libro de “Zárate” que
recoge la obra pictórica de la pintora contemporánea, y
de artículos en numerosas revistas especializadas.
Mantiene
numerosos contactos con los medios de comunicación, en
referencia a la difusión de los fondos especializados
pertenecientes al Museo Postal y Telegráfico. Es Miembro de la
Asociación de Amigos del Telégrafo de España.
Retratos de los Directores del Museo Postal y Telegráfico desde 1980 pintados por Mª Luisa Terol