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El teléfono y el telégrafo han estado unidos desde sus comienzos de una forma mucho más fuerte de lo que la evolución posterior de ambos tipos de comunicación pueda llegar a hacer creer. Desde la invención del teléfono por Alexander Graham Bell, y la llegada de los primeros aparatos a España en 1878, los telegrafistas sintieron grán interés desde el primer momento por el nuevo invento, hasta el punto de construir en enero de 1878, en los Talleres de la Dirección General, el primer teléfono que sirivió para que la infanta Mercedes hablara desde Aranjuez con el rey Alfonso XII en la víspera de su boda.

En los primeros tiempos el teléfono se limitaba a comunicaciones de corta distancia y los telegrafistas construyeron alguna de ellas, pero, sobre todo, se encargaron de constituir una Red oficial para unir las dependencias ministeriales en Madrid, Red que persistió durante 120 años.

La principal preocupación técnica que ocupó a los telegrafistas españoles durante los primeros veinte años del siglo XX fue la posibilidad de encargarse de la explotación telefónica. La telefonía había ido creciendo en prestaciones. La larga distancia empezaba a vencerse, al aparecer los amplificadores "a válvulas". Se estaba a la vista de la constitución de una red telefónica nacional y los telegrafistas aspiraban a que ambas redes (que utilizaban los mismos medios de transmisión y tenían que cubrir la misma extensión) fueran explotadas por el Estado.

En 1916, el director general José Francos Rodríguez asumió el tema y presentóun Proyecto de Telefonía Nacional elaborado por una Comisión del Cuerpo de Telégrafos, que pretendía que el Estado tuviera el monopolio de la telefonía mediante una Red de Telefonía Nacional a cargo del Cuerpo de Telégrafos. El Proyecto no llegó a tramitarse a causa de la situación política inestable en aquellas fechas.

En 1924 la creación de la Compañía Telefónica Nacional de España, a la que el gobierno de Primo de Rivera dio el monopolio de la telefonía, cambió el panorama técnmico de Telégrafos y abrió una cierta "herejía técnica". La imagen de dos líneas de hilos telegráficos o telefónicos a ambos lados de las carreteras expresaba visualmente una dificilmente justificable duplicidad de medios.

No obstante, la relación entre el telégrafo y el teléfono no terminó allí. A partir de 1924 se creó un servicio de telegramas por teléfono, y la Red oficial creada en Madrid por el servicio telegráfico siguió funcionando a la perfección.

Una vez pasado el periodo de la Guerra Civil, en 1944 se creó por la Dirección General una modalidad especial de admisión y entrega de telegramas, el servicio de telegramas por teléfono conocido bajo el nombre de Teleben, porque se encargaban de sus comunicaciones telefónicas operadores contratados por las Asociaciones Benéficas de Telecomunicación.

Por aquellas fechas, la implantación del teléfono en los hogares era aún muy baja, aunque en las oficinas y empresas a las que iba dirigido principalmente era algo mayor, ya que para utilizar en un principio el servicio era necesario abonarse y depositar una fianza a la que se iban cargando las comunicaciones según se iban produciendo, debiendo reponerse el total del importe cuando se había consumido el 90 por ciento. Se admitían los idiomas español y francés exclusivamente, y los operadores solo debían utilizar un repertorio de frases limitado, como en la telefonía pública.

Para asegurar la identidad del abonado que llamaba, se le tomaban sus datos y el contenido del mensaje (a mano o mecanografiados, según la época y el lugar), invitándole a colgar el teléfono y llamándole a continuación para comprobar la identidad y leerle de nuevo el telegrama en evitación de errores y reclamaciones. Una vez comprobado, se remitía el original del impreso para su transmisión telegráfica, quedando la copia para pasarse posteriormente al expedidor como recibo de cobro.

Posteriormente, y a medida que el teléfono se fue convirtiendo en un elemento común en los hogares, el servicio fse fue extendiendo rapidamente a los particulares, y se eliminó la exclusividad para los abonados y la exigencia de la fianza. La única diferencia era que a los abonados se las pasaba al cobro la totalidad de su servicio mensual a través de su cuenta bancaria, mientras que a los no abonados se les cobraba en su domicilio.

También fue eliminada la exclusividad del español y el francés como únicos idiomas, pudiendo expedirse los textos en cualquier otra lengua reconocida.

El servicio se inició primero en Madrid y Barcelona, extendiéndose después a las demás capitales de provincias y, en 1975, al resto de las oficinas de Telégrafos.

También aquellos pueblos pequeños que no tenían oficina telegráfica pero sí operadora telefónica, podían remitir y recibir a través de élla telegramas de curso mixto, como asímismo los locutorios telefónicos de las grandes capitales, quienes los retransmitían y recibían a través del swervicio Teleben.

Estas modalidades, al extenderse la automatización telefónica hasta los últimos rincones que fueron enlazándose a la red automática, terminaron por desaparecer en 1988, cuando se suprimió el último centro familiar de Polopos en Granada.

Pero el servicio Teleben, adaptándose, al igual que las comunicaciones telegráficas, a las nuevas formas de transmisión informática, sigue funcionando en la actualidad, aunque sin alcanzar, por supuesto, las cifras que consiguió durante su época dorada de la segunda mitad del siglo XX.

La sección gráfica de esta página de Telefonía la hemos estructurado en tres partes:

- Aparatos telefónicos antiguos
- Centralitas telefónicas
- Teleben

En las dos primeras ireis viendo la evolución de los medios desde finales del siglo XIX hasta la introducción de la tecnología digital, con fotografías proporcionadas por el Museo Postal y Telegráfico y coleccionistas particulares, mientras que la tercera se nutrirá del material cedido por los telegrafistas que estuvieron adscritos al servicio de Teleben en diferentes destinos, sobre todo el procedente del blog  http://teleben.blogspot.com/  creado por el Teleben-Team, formado por antiguos y actuales compañeros de Teleben de Madrid, quienes lo actualizan y cuidan con el cariño que se merece.

Espero que disfruteis con esta faceta de las telecomunicaciones.